La capacidad de subir precios sin que los clientes se marchen. Probablemente la prueba más clara de una ventaja competitiva duradera.
Consejo MoatLens: La prueba es sencilla y suele estar en el propio informe: ¿subieron los precios y aun así se mantuvieron los volúmenes? Entonces los clientes pagan por algo que no encuentran en otro sitio. A la inversa: si los ingresos solo crecen porque se venden más unidades mientras el precio unitario cae, la empresa trabaja más por el mismo dinero. A lo largo de los años, esa diferencia lo decide casi todo.
En MoatLens esta explicación está justo al lado de la cifra — a un toque. Y ves la tendencia a diez años en vez de un valor aislado.